Las guerras por los recursos y las Tecnologías de la Información y de la Comunicación
Tony Vetter, del International Institute for Sustainable Development, ha descubierto una conexión perturbadora en su investigación sobre los impactos de las tecnologías de la información y de la comunicación, en el desarrollo sostenible. La última subida de los precios del tantalio (mineral que es un ingrediente clave en numerosos productos electrónicos de consumo), contribuyó a alimentar una de las guerras más sangrientas que haya habido jamás en África. Dado que algunos analistas están prediciendo un gran desajuste entre la oferta y la demanda para este mineral durante este mismo año y, en consecuencia, una escalada de su precio durante los próximos años, esta conexión puede ser muy preocupante dado el papel que desempeñó esa última subida del tantalio en el conflicto regional – llamado por algunos la “Gran Guerra de África” – que tuvo lugar entre los años 1989 y 2003 en el noroeste de la República del Congo (DRC). Durante el conflicto y como consecuencia del mismo, murieron 5,5 millones de personas. La gran mayoría de estas muertes fueron no violentas pero vinculadas, de manera directa, al conflicto y el 47% de la víctimas fueron niños. Más inquietantes son, si es que esto es posible, los irónicos vínculos con el déficit de 500.000 unidades de la PlayStation 2 (PS2) durante las navidades del año 2000.
Este deficit fue debido a la escasez mundial de “pinhead capacitors”. Componentes necesarios para el almacenamiento de la carga eléctrica, estos capacitores ultraminiaturizados que han hecho posibe que los teléfonos móviles quepan en nuestros bolsillos, solo pueden fabricarse con el tantalio. Este mineral es procesado a partir de una mena llamada columbita-tantalita, también conocida en África por su expresión coloquial como “coltán”.
La mayor parte de la demanda mundial de coltan es atendida por Australia, donde el mayor productor, Sons of Gwalia, opera dos minas; sin embargo, el 80% de las reservas mundiales de coltan se encuentran debajo de la superficie de los parques nacionales y las reservas ricas en minerales del noroeste de la República Democrática del Congo (DRC). En los buenos tiempos del boom de las “puntocom”, los fabricantes de los “pinhead capacitors” fueron sorprendidos con la guardia baja frente a la explosiva demanda de ordenadores portátiles, teléfonos móviles, consolas de videojuegos y otros productos electrónicos de consumo de tamaño compacto. El efecto en cascada se produjo cuando dos de los principales compradores de tantalio se protegieron con pedidos triples simultáneos creando, de esta forma, una escasez global artificial. Dado que el tantalio no se negocia en los mercados “commodity” de metales, los especuladores y los comerciantes fueron capaces de beneficiarse de la falta de comunicación entre los diversos jugadores del mercado y multiplicaron por diez el precio del tantalio del año 1999 al año 2000.
Enlace al informe completo: Resource Wars and Information and Communication Technologies. Could accelerating sales of mobile phones test a fragile Congolese democracy?. By Tony Vetter

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